Los grandes modelos de lenguaje sí sirven para programar, pero de otra manera

De momento no parece que vayan a ocupar el puesto de nadie

19/12/2025
Pentesilea trata de encontrarse en un bosque consultando un mapa mientras Lagertha bebe

Igual de perdidos que Pentesilea están los que piensan que las IA van a sustituir mañana a los programadores

Se ha hablado hasta la saciedad de la cantidad de programadores e informáticos a los que los grandes modelos de lenguaje (LLM) van a poner de patitas en la calle; algo que nos asombra a todos los que nos dedicamos a esto. En sistemas que tienden al caos —es decir, donde una pequeña corrección puede terminar provocando cambios sistémicos—, poner a programar al automáticamente se está demostrando inútil. Puede que funcione una vez, pero como haya que hacerle modificaciones la cosa se complica mucho, por no decir que se hace imposible. Más aún cuando se trata de código escrito por otra "persona"; un código que hay que desentrañar para comprender qué hace y qué no deja hacer. Punto este muy importante. Estos modelos suelen añadir salvaguardas y condiciones, lo cual en principio es bueno, pero si realizas un cambio que interfiere con ellas, el tiempo para encontrar por qué no funciona algo tan sencillo puede volverse eterno.

Sin embargo, tampoco parece cierto que la IA en programación haya resultado un fracaso total, como ha llegado a decir Pérez de Mántara, el científico español afirma que solo programadores muy mediocres pueden encontrar una mejora en su eficiencia. Sí es útil tener a un ayudante muy atento que te indique cerrar el punto y coma o las comillas, que detecte esa variable en la que te has comido una letra al teclear o que te sugiere cambiar el nombre de una variable tras otra sin olvidarse de ninguna. Son acciones que ahorran mucho tiempo leyendo los mensajes de error y localización de caracteres olvidados. También es útil para ponerte sobre la pista de lo que quieres hacer: a veces sabes el objetivo, pero no recuerdas la sintaxis precisa en un lenguaje concreto y, en informática, la precisión es fundamental. Lo mismo puede decirse de su capacidad para detectar errores en resultados extensos; su capacidad de concentración supera con creces a la humana. Todo esto ha sido muy útil para desarrollar el módulo del VeriFactu que ya hemos implantado en el Boira y como módulo independiente, si no nos hacemos publicidad nosotros ¿quien nos la va a hacer?

Cuando empiezan a no servir

Donde la cosa se complica, y mucho, es a partir de la quinta línea escrita por Copilot, Gemini o Claude. Muchas veces, por cansancio, dejadez u otros motivos, se le encarga a uno de estos modelos escribir un fragmento de código muy acotado, para realizar una tarea concreta. Pese a todo, rara es la vez que no da problemas si el fragmento supera las cinco líneas. Lo peor es que, a veces, el fallo no es inmediato; puede surgir después en forma de un cambio sutil que pasa desapercibido o una acción que no se cumple por bien escrita que parezca estar. Resolver un fallo así consume el mismo tiempo que se ha ahorrado previamente con los pequeños errores de tecleo o de búsqueda; y eso en el mejor de los casos.

Por todo esto, la IA es un gran copiloto para los informáticos, pero dejarla al volante es no saber de lo que se habla.

24. aun no es posible sustituir a programadores por modelos de lenguaje | 25. El sistema VeriFactu puede ahorrar tiempo muy tedioso | 26. Los grandes modelos de lenguaje no pueden hacerse cargo de nada por ahora | 27. Facturas VeriFactu y el Bitcoin | 28. ¿Será obligatorio el envío inmediato?