Incluso a los pequeños comercios algún beneficio puede aportarles el VeriFactu
Después de tener el programa de gestión de flotas Boira listo para cumplir con la norma Verifactu, nuestro querido gobierno nos dice: "era broma". Todo el trabajo, que no ha sido poco, ya veremos si perdido.
Pues, poniendo al mal tiempo buena cara, vamos a destacar la principal ventaja de esta nueva y próxima obligación, porque todo lo demás son inconvenientes.
Primera virtud: automatización
Quizá la ventaja que realmente aporta el VerFactu, en el caso náutico en concreto pero es extrapolable a comercios y autónomos de otros ramos, es no tener que dedicar tiempo a elaborar las facturas. Con solo pulsar un botón, el de "Crear Factura", el programa toma los datos de la reserva o su equivalente y genera la factura de forma automática. ¡Un problema menos!
Segunda virtud: prepara los impuestos
Además, si el que no se consuela es porque no quiere, como las facturas deben quedar grabadas, el propio programa, en este caso Boira, extrae la base, la cuota y el total del trimestre, las suma y las muestra en pantalla. Así, solo es cuestión de copiar esos datos en el modelo 303 de declaración trimestral de IVA. Es un ahorro de tiempo, pero con todo y con eso, tal vez no sea el ahorro más grande. Es posible que el mayor ahorro resida en no tener es que andar verificando que se han recpilado todas y cada una de las facturas, especialmente al cerrar el año.Naturalmente, es la informatización —y no el dichoso VeriFactu— la que permite otras ventajas, como elaborar un archivo resumido para la gestoría, de esos que se pueden importar con un archivo Excel. La clave está en usar esta nueva imposición en nuestro propio beneficio.
