Digitalizar por decreto ley

¿Razón o excusa?

20/04/2026
Pentesilea y Lagertha comprando en un mercadillo de playa al amanecer

¿Hasta el más mínimo comercio hay que informatizarlo? Pentesilea y Lagertha comprando en un mercadillo playero

Por Real Decreto nos llega la ley de la factura electrónica, como ya vimos, y en teoría todo es por nuestro bien, pero las dudas no dejan de surgir por aquí y por allá. Según el gobierno las ventajas son:

  • Interoperatibilidad para poderse comunicar distintos programas.
  • Luchar contra la morosidad, es de suponer que empezando por ellos.
  • Informatizar los negocios que aún no lo han hecho.
  • Luchar contra el fraude, como siempre.

Los formatos: La norma EN 16931

El RD admite cuatro formatos, por una vez no nos imponen uno a fuerza decreto, pero sí debe cumplir cualquier de ellos la norma europea EN 16931, para otra cosa no valdrán los organismos europeos pero para hundirnos en obligaciones sí valen. Los formatos son de momento: el utilizado por la administración española FacturaE, el estándar internacional UBL (Universal Business Language), el de las Naciones Unidad EDIFACT y el más versátil CII (Cross Industry Invoice).

Se trata de enviar la información y solo la información, encapsulada en etiquetas. Algo así:

<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>

<Invoice xmlns="urn:oasis:names:specification:ubl:schema:xsd:Invoice-2">

<ID>FACT-2026-001</ID>

<IssueDate>2026-04-20</IssueDate>

Por lo tanto, la diferencia con el xmls que admite Hacienda cuando te pide documentación, el PDF o el xls del mismo Excel no se trata de una forma de representar las cifras, en negrita, sin negrita, con euros o sin ellos; ni tampoco de representar la factura con el logotipo aquí, una o más líneas allá... En principio este formato no se puede ver en ninguno de estos programas.

La trampa de la automatización

Se acabó el abrir facturas y teclearlas en un programa de gestión. Ahora debe ser el programa el que la lea y la "entienda". Esto conlleva una pérdida de control directo sobre los gastos, pues delegamos el proceso en un sistema automático y, por definición, todo lo automático tiende al descontrol si no se vigila.

Lo que ganaremos en velocidad de grabación lo perderemos en supervisión, una tarea en la que se puede invertir el tiempo que se quiera. Al teclear, uno sabe cuándo termina el proceso; al supervisar procesos automáticos, la duda siempre persiste.

Carga contra el emprendimiento

Para empresas de cierta entidad esto será, presumiblemente, un alivio operativo. Pero para los autónomos que llevan en la cabeza cuánto cobran y cuánto gastan, no es más que otra carga de trabajo. Peor aún es el caso de las empresas que están naciendo, formadas por una o dos personas: se les añade más peso en el ya de por sí agobiante proceso de cruzar el llamado Valle de la Muerte.

No se trata solo de supervisar gastos e ingresos; ahora también habrá que informar a Hacienda de si la factura ha sido recibida, aceptada y, finalmente, pagada. Lo más doloroso es que todo esto proviene de la Ley Crea y Crece, cuyo espíritu teórico es facilitar la creación y el crecimiento de empresas.

Quizá nunca lleguemos a saberlo con certeza, pero tal vez en el fondo de toda esta maraña de obligaciones y trámites digitales subyacen los deseos del poder —de cualquier poder— de saberlo todo para controlarlo todo.

Glosario

  • FacturaE: Es el formato nacional actual (basado en XML). Es el más conocido en España para trabajar con la Administración Pública.
  • UBL (Universal Business Language): Es el estándar internacional (ISO/IEC 19845) más extendido a nivel global y el que utiliza la red europea Peppol.
  • EDIFACT: Un estándar de las Naciones Unidas muy utilizado en sectores industriales y grandes cadenas de suministro.
  • CII (Cross Industry Invoice): Un formato desarrollado por UN/CEFACT, diseñado para ser altamente versátil en cualquier tipo de industria.

33. El deseo de saberlo todo incluso en el mar | 34. Aprobada la factura electrónica entre empresas y autónomos | 35. Digitalizar las pequeñas empresas con VeriFactu y la factura electrónica | 1. Los Cuatro Factores del Precio | 2. Dejar de Hablar, Empiezar a Escuchar